El Original – Un Chinelo de alma Fuerte.

Nació en el año de 1963. Por mucho, este hombre afanoso y famoso entre los hombres mujeres vestidos de españoles burlones, Los Chinelos de Morelos, se ha ganado la admiración y el respeto de la enorme mayoría. Es amigo de todos. “Soy amigo de todos los Chinelos, todos son mis amigos. Todos me conocen como El Original”.

“Francisco Contreras” es un hombre compacto, fuerte, empeñoso y fraterno. Desprendido de las cosas materiales, es una persona que no distingue entre la riqueza y la forma en la que él vive, es definitivamente sencillo, sin complicaciones, apegado a su trabajo cotidiano de peón, de obrero de la construcción, mecánico, velador – de lo que caiga- me dice.

Dejó el terruño familiar a los 10 años de edad. En casa los 13 hermanos lo obligaron salir de casa a conseguir una mejor vida, a trabajar y desde entonces ha vivido entre en el Distrito Federal, la Ciudad de Puebla de los Ángeles, Celaya Guanajuato, Cuernavaca, Ciudad de Cuautla Morelos, y terminó en Jiutepec. La Joya particularmente estaba sin habitantes. Tiene más de 19 años viviendo ahí.

El Original, visita Yautepec en le época de Carnaval. Convidado del jolgorio de la fiesta y el brinco, miró a unos Chinelos brincando y al calor de la historia del día de fiesta, ya pardeando el día, empezó a brincar por gusto propio. Al llegar la noche seguía brincando, desinhibido por el sabor amargo de unas cervecitas, brincó y brincó durante horas y se dio cuenta que tenía a su alrededor a varios mirones que le vean brincar. “a la gente les gusto, distinguió que a él le gustó mucho y desde entonces vive brincando año con año.

“El Original” brinca con un estilo propio inclusive ha creado un estilo propio, nadie le enseño a brincar, nunca recibió una enseñanza y hasta a los tres años de hacerlo, mando hacer su primer traje con los rasgos más tradicionales que la historia en Tlayacapan dicta. Pancho al visitar otros carnavales, en esos tres años, conoció de los pueblos y comunidades los otros estilos y características de los atuendos del brinco, y él decidió que la sencillez y austeridad del traje de Tlayacapan sería Su traje y así se convirtió en él “El original”.

Pancho ratifica la historia que conoce y dice: – “los españoles prohibían a los indígenas mexicanos a participar de las fiestas y entonces se visten de españoles y se burlan de ellos”.
“Cuando Suena la Banda, una alegría luego, luego, que sale del cuerpo, que no más suena la banda pues y a darle!”

Francisco toma ese refresco negro, reconoce que ingería más de 15 refrescos al día y que gracias a una “vecinita”, le ayudó a bajar su “vicio” y le bajó “conocía de personas que les daba la diabetes y a mi nada”!! Su sangre y su cuerpo menudos de 42 kilos y de tan solo 1.48 centímetros detonan una salud extraordinaria. “Todo el día puedo brincar”, ya sea en Jiutepec, Zapata, Tlaltizapan, con traje o sin traje, en la Joya “y si la banda no descansa, yo no descansaría”.
Las históricas trifulcas regionales entre los Chinelos de Morelos, a Pancho, no le hacen mella. Por el contrario, el hace que los grupos y regiones no se peleen, por el contrario, él les dice, no hay que pelear, hay que ser amigos, hay que brincar.

Cabe señalar que Francisco sostiene su vida con la creación de sus máscaras, trajes, gorros y atuendos completos de Chinelo. Además empeños y dedicación laboral, le permiten obtener los recursos económicos necesarios para irse de gira, de ir a brincar Chinelo en donde la Banda suene.
Jacobo Bastida Hernández
Francisco Contreras

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